Filosofia del maestro

Según la filosofía del maestro, y por su puesto la del mismo colegio, se crea alrededor del niño un ambiente que puede ser favorecedor para su desarrollo o no. Hohmann y Weikart en “La Educación de Niños Pequeños en Acción” (2002) nos habla de tres ambientes que pueden crearse en un aula de un preescolar que puede ser llevado también a un aula de básica:

1. Ambiente laissez-fair: considerado un ambiente permisivo, está más controlado por los niños. La rutina diaria y el entorno físico están estructurados sin precisión, dando rienda suelta al juego de los niños, lo que los adultos en estos escenarios consideran el principal enfoque para los programas para la primera infancia. Los adultos, intencionalmente, dejan solos a los niños para que puedan jugar unos con otros y con los materiales que se les proporcionan, interviniendo únicamente cuando se les pide, para impartir información o para establecer el orden cuando es necesario. Este tipo de ambiente funciona bien para niños con mente independiente, que adoptan papeles de liderazgo con sus iguales y que son capaces de obtener la ayuda de los adultos cuando la necesitan. Sin embargo, debido a la relativa falta de estructura y de participación de los adultos que pertenecen a este tipo de sistema, algunos niños pueden sentirse frustrados. Por ejemplo: es posible que tenga dificultades para encontrar cosas que hacer, pueden rendirse frente a problemas o pueden sentirse ansiosos, aburridos, confusos o fuera de control. En un aspecto más positivo, el ambiente laissez-faire ofrece mucha libertad a los niños y respeta su necesidad de juego como la principal actividad de aprendizaje.

2. Ambiente de Apoyo: es un escenario donde los adultos y los niños compartes el control sobre el proceso de enseñanza y aprendizaje. En este ambiente, los adultos proporcionan un equilibrio efectivo para la libertad que deben tener los niños para explorar como aprendices activos, y los límites necesarios para permitir que se sientan seguros en el salón de clases. Los adultos crean un metódico ambiente físico para apoyar un extenso rango de intereses de los niños, y establecen una rutina diaria en la cual los niños expresan y ponen en práctica sus intenciones. En el transcurso del día, los niños y los adultos inician experiencias de aprendizaje, basándolas en las fortalezas e intereses de los niños. Incluso durante las experiencias iniciadas por los adultos, los niños hacen elecciones y toman decisiones acerca de materiales y resultados. Los adultos hacen sentir su presencia uniéndose a los niños como compañeros que están auténticamente interesados y comprometidos en observar, escuchar, conversar y trabajar con ellos; alimentan a los niños y los ayudan cuando resuelven los problemas que aparecen a lo largo del día. Cuando surgen conflictos, los adultos no son críticos, por el contrario, modelan las conductas adecuadas e involucran a los niños en la solución de problemas, de modo que experimentan la satisfacción de concebir y ser responsables de sus propias soluciones. Tanto los adultos como los niños ven los problemas, errores y conflictos como oportunidades de aprendizaje activo.

3. Ambiente Directivo: se caracteriza por actividades controladas por el adulto. La rutina diaria y el escenario físico están rigurosamente controlados por los adultos, de modo tal que puedan dirigir eficientemente a los niños a lo largo de la secuencia de aprendizaje planeadas por el adulto. En pocas palabras, los adultos hablan y los niños escuchan y siguen instrucciones. Idealmente los niños permanecen callados y atentos mientras los adultos, quienes persiguen objetivos basados en aptitudes, les muestran y les dicen lo que necesitan saber. Después los niños hacen ejercicios y practican hasta que puedan reproducir adecuadamente el modelo o la puntuación del adulto en un instrumento de evaluación. A los niños que no son capaces de permanecer quietos y atentos durante la sesión de instrucciones, se les corrige públicamente o se les separa de sus compañeros. En este ambiente, las conductas aceptadas son muy limitadas por lo que se requiere de una supervisión continua por parte del adulto para que la mayoría de los niños mantengan su atención a la tarea.

 El maestro es una persona que junto con la escuela y la familia se encarga de aportar todo lo posible en la formación personal y académica de cada uno de los niños. Tenemos entonces varios factores que influyen en la formación sana de los niños que actúan juntos. Esto lo podemos observar en la película con dos “historias” claves.

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