El rol del adulto como mediador de la lectura

Aprender a leer y tener hábitos de lectura, son procesos que toman tiempo y que casi siempre se realizan por imitación. Hoy en día se busca lograr una lectura placentera para los niños/as, que estos sean capaces de disfrutarla, que sea un momento en el que ellos puedan relajarse y sentir disfrute por la lectura. El papel del docente junto al de los padres de los niños/as, es buscar en todo momento que sus hijos y alumnos puedan tener un momento de disfrute mientras leen.  (Heilman et al. 1994)

 Es importante incluir el rol del docente como mediador de la lectura ya que la escuela se convierte en el colaborador más importante en estimular a los niños/as a convertirse en buenos lectores. Los maestros crean estrategias personales para la lectura de los cuentos, basándose en las individualidades de su grupo, en sus necesidades e intereses, para así lograr diferentes objetivos a través de la lectura de cuentos o libros, muchas veces utilizándolos como recurso para lograr exigencias del Currículo Escolar Nacional, Escuela o sociedad.

 Sobre la lectura en voz alta de libro a niños/as, expone Heilman et al. (1994) que luego de la selección de un cuento por parte del grupo de niños/as , el maestro debe leerlo primero en silencio para conocerlo, identificar la secuencia, reconocer el tono del cuento y verificar los conceptos que se traten en el mismo y así decidir cómo debe presentarlo. Luego el maestro debería leer el cuento con buena pronunciación, lentamente y utilizando diferentes entonaciones dependiendo de los personajes.

       Lamme (1876, c.p Heilman et al. 1994) presenta algunas observaciones sobre la lectura oral efectiva a los alumnos por parte de los maestros:

• Permitir a los niños/as participar en la lectura, dejar que estos puedan predecir algunas partes del cuento y completar oraciones del cuento.

• Debe existir contacto visual entre el adulto y el niño/a.

• Los adultos que utilizan diferentes tonos de voz dependiendo del personaje logran mejores resultados.

• Utilizar un tono de voz adecuado, ni gritar ni susurrar.

• Aquellos adultos que muestran palabras importantes y significativas mientras leen logran mejores resultados a aquellos que solo muestran los dibujos.

• Saberse la trama del cuento con antelación, mejora la lectura del mismo, ya que se pueden realizar improvisaciones.

• Los aultos deben escoger cuentos con imágenes grandes que se puedan apreciar por todos y con temas de interés para el grupo.

• Los oyentes deben tener la misma oportunidad de ver y escuchar la historia.

• Los adultos deben realizar entonaciones diferentes en aquellas palabras importantes de la lectura, discutir aquellas palabras nuevas para los alumnos y cuando son libros en que se repiten frases iguales, permitir que los niños/as las digan.

Cuando se trata exclusivamente de la lectura en voz alta de Libros Informativos, Garralón (2005) indica que es importante aprovechar los comentarios de los niños/as mientras se lee para poder ampliar las referencias, recomendar otros libros que puedan ser útiles para responder a ciertas preguntas y así estimular la curiosidad de forma paralela. También considera una buena idea, tomar varios libros de información del mismo tema para así poder hacer comparaciones entre las diferentes formas de abordarlo o lo que cada libro presenta. 

Según el libro titulado JUNTOS CREAMOS LECTORES del Banco del Libro, existen algunas herramientas que puede utilizar el adulto, para guiar y entusiasmar a los niños/as por la lectura.

 La lectura es una actividad eminentemente social. Detrás de cada lector hay una serie de relaciones sociales que hicieron que ese libro llegara a sus manos: el regalo de un amigo, la recomendación de un compañero y, por supuesto, la intervención de un maestro que orientó la elección (Banco del Libro, s.f)

Por esto, el rol del adulto resulta muy importante como mediador entre los libros y los niños/as. Invitar con pasión a la lectura siempre será mejor que los mandatos o los sermones. Los niños/as tienden a imitar todo aquello que hacen los adultos a quienes admiran y quieren. Entonces, el gusto por la lectura se promueve mejor si la persona que lo hace ha disfrutado antes con ella. (Banco del Libro, s.f)

Según Juntos creamos lectores (Banco del Libro, s.f) el objetivo debe ser generar una relación gratificante entre el joven lector, los libros y el mundo que queda afuera de la escuela. En este sentido, algunas de estas  actitudes pueden ser  la clave para despertar el deseo de leer en los niños/as:

• Dar el ejemplo con afición por la lectura.

• Comunicar esa afición con entusiasmo.

• Demostrar curiosidad por conocer los gustos de los niños/as.

• Sugerir libros de acuerdo a los intereses de los alumnos.

• Tener predisposición al diálogo.

• Seguir atentamente el itinerario de lecturas de los alumnos.

• Dedicar tiempo en el aula a la lectura y al comentario de libros.

• Leer, narrar y recomendar libros a los niños/as.

En ambas propuestas y actitudes que deben tener los adultos como mediadores de la lectura, se presentan afirmaciones semejantes. Llegando a la conclusión que ambas son importantes y presentan estrategias importantes para los adultos.

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